Edificio Palermo

 

El pensamiento del equipo de proyecto, en cuanto a la inserción de un edificio nuevo en un entorno histórico, es que la expresión del mismo debe reflejar el momento presente, con un uso de materiales y leguaje actuales, con criterios de diseño que responden a las necesidades del presente y a las tecnologías disponibles. El resultado debe lograr una relación armónica con el contexto sin imitarlo, sino diferenciándose, pero sin desconocerlo y relacionándose con el mismo en sus aspectos esenciales.

 

El edificio consiste en una torre de planta baja y cinco pisos.

Las premisas que se tuvieron en cuenta para diseñar el edificio en relación con las construcciones existentes en la cuadra fueron las siguientes:

 

-    Alturas, volumetrías,  morfología, líneas de edificación y basamento; terminaciones: materiales, texturas, colores.

Inserción del edificio de oficinas totalmente armónica con el entorno tanto en visuales a nivel peatonal o de vistas aéreas, resultando totalmente favorable la volumetría y alturas propuestas.

La propuesta se relaciona con las  líneas dominantes de la cuadra.

Dentro del tratamiento morfológico del edificio, se tuvieron consideraciones basadas en lo virtual, efectos que fueron logrados a través de elementos arquitectónicos, ya sean planos o lineales, sólidos o transparentes, que  generan distintas fachadas virtuales, según el observador lo relacione con el entorno.

Se utilizaron materiales y sistemas constructivos de última generación. Estructura de HºAº, con entrepisos y cielorrasos técnicos modulables y desmontables, tabiqueria para divisiones interiores en seco (placas de yesos sobre tabiquerias metálicas). Sistemas de comunicación, de seguridad, y de acceso, previstos en todos los niveles, incluso subsuelos de cocheras. Envolvente exterior con revestimiento Iggam o Revear con color incorporado, fachadas con muros cortina de vidrio. Y pantalla de vidrio parasol, con tratamiento de serigrafía.